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Pies de gimnasta con punteras de media punta beige apoyando la punta en el tapiz
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Pies de gimnasta con punteras de media punta beige apoyando la punta en el tapiz

Qué talla de punteras de gimnasia rítmica necesita tu hija

Las punteras son la primera compra de verdad de una gimnasta y la que más dudas genera en la tienda, porque no se eligen por el número de zapato. Una niña que calza un 32 puede necesitar una talla que, en la caja, no se parece en nada a ese número.

Aquí tienes cómo medir el pie en casa, cómo deben quedar y el error que vemos casi todas las semanas.

Cómo medir el pie en casa

Es un minuto y se hace mejor por la tarde, cuando el pie está un poco más hinchado:

  1. Pon una hoja pegada a la pared y que la niña ponga el talón contra la pared, de pie y con el peso repartido. Sentada el pie mide menos y saldrá una talla corta.
  2. Marca con un lápiz donde termina el dedo más largo, que no siempre es el gordo.
  3. Mide del borde de la hoja a la marca en centímetros, con decimales.
  4. Repite con el otro pie. Casi nunca son iguales: manda el más grande.

Ese número en centímetros es el que llevas a la tabla de tallas de cada fabricante. Las equivalencias cambian de una marca a otra —Russé Sport, DVillena, Sasaki, Chacott o cualquier otra—, así que un mismo pie puede ser una talla distinta según el modelo. Mira siempre la tabla del producto concreto.

Cómo tienen que quedar

Ajustadas. Bastante más ajustadas de lo que parece razonable la primera vez que se ven puestas.

La puntera trabaja como una segunda piel sobre la planta: si sobra tela, se arruga debajo del pie, molesta en los giros y se desliza justo cuando no debe. Bien puesta no debe hacer bolsa en ningún punto ni moverse al apoyar.

Si el pie cae entre dos tallas, coge la menor. El tejido cede con el uso; lo que no se arregla nunca es una puntera que baila.

El error más común: comprarlas grandes

Es comprensible —el pie de una niña crece deprisa y una talla más parece que estira la compra— pero es justo lo que hace que acaben en el fondo de la bolsa. Una puntera grande molesta, la niña se queja, y al final entrena descalza.

Sale más a cuenta comprar la talla correcta y cambiarla cuando toque que comprar una grande que no se va a usar.

Media punta o puntera completa

Las de media punta cubren solo la parte delantera del pie y son las más habituales: dejan el talón libre, pesan menos y son las que pide la mayoría de los clubes en iniciación.

Las completas envuelven más el pie y dan algo más de sujeción. Se ven más en gimnastas mayores o cuando hay que proteger una zona concreta.

Si el club no ha dicho nada, empieza por media punta. Puedes ver los dos tipos en nuestra sección de punteras.

Cuándo hay que cambiarlas

No hay un plazo fijo, depende de las horas de entrenamiento y del suelo. Las señales son claras:

  • El pie ha crecido y la puntera tira o deja marca.
  • La suela está gastada o se ha abierto por una costura.
  • Ha perdido elasticidad y ya no sujeta: se mueve al girar.

En temporada de competición conviene tener un par de repuesto. Romper una puntera la semana del campeonato pasa más de lo que parece.

Cómo cuidarlas para que duren

A mano, con agua fría y jabón suave, y a secar a la sombra. Ni lavadora, ni secadora, ni radiador: el calor deforma la suela y la puntera pierde el ajuste, que es justo lo que la hace útil. Guardarlas sueltas en la bolsa, no apretujadas bajo el aparato.

Si dudas, ven a probarlas

Medir en casa funciona bien, pero probar es mejor. En la tienda de Sevilla te medimos el pie, sacamos dos o tres tallas y la niña se las pone: en cinco minutos se sabe cuál es la suya y te ahorras la devolución.

Y si vas a comprar por la web, escríbenos con la medida en centímetros y la marca que quieres y te decimos la talla. Tienes más dudas resueltas en nuestras preguntas frecuentes, y si estás empezando de cero te vendrá bien repasar todo lo que necesita una niña que empieza y echar un ojo a la ropa de entrenamiento.

Carrito de compra